Búsqueda de: la fe para conocer a jesus

Solemnidad de la Ascensión del Señor

Libro de los Hechos de los Apóstoles 1,1-11.
En mi primer libro, querido Teófilo, hablé de todo lo que Jesús comenzó a hacer y enseñar.
Al final del libro, Jesús daba instrucciones mediante el Espíritu a los apóstoles que había elegido y era llevado al cielo.
De hecho, se presentó a ellos después de su pasión y les dio numerosas pruebas de que vivía. Durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios.

Solemnidad de la Ascensión del Señor

Amense como Yo los he Amado – Quinto Domingo de Pascua

Quinto Domingo de Pascua
Libro de los Hechos de los Apóstoles 14,21b-27

Después de haber evangelizado esa ciudad, donde hicieron muchos discípulos, regresaron de nuevo a Listra y de allí fueron a Iconio y Antioquía.
A su paso animaban a los discípulos y los invitaban a perseverar en la fe; les decían: “Es necesario que pasemos por muchas pruebas para entrar en el Reino de Dios.»

Amense como Yo los he Amado – Quinto Domingo de Pascua

El Amor – Diario de Santa Faustina

El Amor en la Divina Misericordia en el diario de Santa Faustina Kowalska.

El Amor – Diario de Santa Faustina

Curso de Cristología – Fray Nelson Medina

Luego del Curso de Introducción a la Biblia, Fray Nelson Medina nos trae este curso, completísimo y muy sencillo de entender, de Cristología en el que se responde sobre todo la pregunta de ¿Quién es Jesucristo? Y se penetra un poco en el gran misterio Cristológico.

Curso de Cristología – Fray Nelson Medina

¿No es este el Hijo de José? – Evangelio del Cuarto Domingo de Tiempo Ordinario

Entonces comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír».
Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?».

¿No es este el Hijo de José? – Evangelio del Cuarto Domingo de Tiempo Ordinario

La Alegría del Discipulo de Cristo

“La alegría que hemos recibido en el encuentro con Jesucristo, a quien reconocemos como el Hijo de Dios encarnado y redentor, deseamos que llegue a todos los hombres y mujeres heridos por las adversidades; deseamos que la alegría de la buena noticia del Reino de Dios, de Jesucristo vencedor del pecado y de la muerte, llegue a todos cuantos yacen al borde del camino pidiendo limosna y compasión (cf. Lc 10, 29-37; 18, 25-43).

La Alegría del Discipulo de Cristo