El corazón del rey es un río en manos de Yahvé, que él dirige a donde quiere.
El hombre piensa que su conducta es recta, pero el que sondea los corazones es Yahvé.
Practicar la justicia y el derecho Yahvé lo prefiere a los sacrificios.
Quien Cierra los Oídos a los Gritos del Pobre, Gritará y No se le Responderá