Padre, de todos los beneficios que Jesús nos adquirió con sus sufrimientos, el mayor de todos es que tú seas mi Padre.
Dios mío, fuente de toda vida, creo que eres mi Padre y que soy tu hijo.
Padre enséñame a descubrir tu amor
Padre, de todos los beneficios que Jesús nos adquirió con sus sufrimientos, el mayor de todos es que tú seas mi Padre.
Dios mío, fuente de toda vida, creo que eres mi Padre y que soy tu hijo.
Padre enséñame a descubrir tu amor
¡Espíritu Santo, Paráclito Divino, Padre de los pobres, Consolador de los afligidos, Luz de los corazones, Santificador de las almas! Mírame aquí postrado en tu presencia; te adoro con la sumisión más profunda, y repito mil veces con los Serafines que están delante de tu trono: ¡Santo, Santo, Santo! Creo firmemente que eres eterno, consustancial […]
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