Homosexuales Liberados por Jesús

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Homosexuales Liberados por JesúsEn el libro “Homosexuales Liberados” del Padre Ángel Peña se nos muestran muchisimos testimonios de personas liberadas de la homosexualidad por Jesús, pues siempre hay esperanza en el amor de Dios. A continuación unos pocos de los muchos testimonios que encuontrarás en el libro. Además encontrarás las causas psicológicas, geneticas y ambientales que intervienen, la enseñanza de la biblia y la iglesia al respecto y muchos aspectos más.

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Steve

“Mi autoimagen era muy pobre. Pensaba que todos los demás eran más guapos, más ricos, más listos y más rápidos que yo. Entre los doce y trece años comencé la pubertad. No quería empezar a afeitarme, a tener una voz más grave o a ver cómo crecía el pelo alrededor de mi órgano sexual… Me di cuenta de que idealizaba a otros chicos mayores del colegio. Deseaba ser como ellos. Percibía cierta atracción a las chicas. Compré algunos posters y pornografía de mujeres. Mi hermana y mi madre los encontraron y pude oír que decían: Oh no, ¿le atraen sexualmente las mujeres? Tenía miedo a la intimidad con mujeres y evitaba ir más allá del nivel de la amistad con ellas. También me percaté de que comenzaban a atraerme sexualmente otros chicos y hombres jóvenes. Cuando tenía 15 años, me hice amigo de otro chico, necesitado como yo, de mi misma edad. Los dos éramos músicos y comenzamos a pasar tiempo juntos. Lenta, pero firmemente comenzó a seducirme. Un día, tuvimos una relación sexual. El impulso y la necesidad eran demasiado intensos como para negarse. Puedo recordar esa primera vez como si fuera ayer. Comenzamos a tener relaciones sexuales con regularidad. Él compraba pornografía y me la enseñaba. Nuestra relación continuó algunos años.

No tardó en hablarme de lugares en los que los hombres se encontraban para tener relaciones sexuales: baños, parques, bares. Cuando entré en la universidad, seguía siendo el músico tranquilo e intelectual. Pero me convertí en un furioso adicto al sexo y no dejaba de buscar contactos sexuales con varones, a menudo un par de veces por semana. Cuando tenía 19 años, decidí que no quería seguir con aquel estilo de vida y empecé a buscar respuestas. No quería ser homosexual. No quería tener relaciones sexuales con hombres. Algo me faltaba. Escribí a muchas organizaciones diferentes. Entré en contacto con sacerdotes y grupos religiosos y sicológicos. Comencé sesiones de terapia.

Cuando tenía 22 años, me mudé a otra ciudad y, de repente, me encontré solo y sin amigos. De nuevo comencé a repetir mi conducta sexual. Empecé a traer hombres a casa, pensando que, si el sexo no era anónimo, quizá no resultara tan doloroso emocionalmente. Pero busqué más ayuda e inicié un plan intensivo de curación. Acudía a dos grupos de sanación, frecuentaba la terapia y empecé a buscar ayuda de otras personas que se encontraban en distintos tipos de recuperación. Y vino la curación. Pensé que era algo temporal como en otras ocasiones. Pero, esta vez, ¡la libertad duraba! Desde octubre de 1996, he permanecido en una sobriedad sexual. Ahora me estoy dando cuenta de que, en la medida en que mi identifico con mi propia masculinidad, me siento atraído por las mujeres. Por eso, doy testimonio de que es posible curarse. El don de la libertad está disponible para quienes de verdad deseen tomarlo”.

Christian

“Era julio de 1995 y había llegado al final de un camino muy largo. Yo era gay. Tenía un buen trabajo y una vida social. Llevaba más de 20 años casado con una mujer guapa, cariñosa y tenía los mejores hijos que un padre puede desear. Sin embargo, me sentía cada vez más aprisionado por ser un homosexual que pretendía ser heterosexual en un mundo heterosexual al que no pertenecía. Era el momento de declarar mi homosexualidad.

Fue a comienzos de 1980, cuando, después de una función de teatro, le confesé a un amigo que era gay y que me sentía atraído por los hombres. Poco después de esta confesión, me invitó a su apartamento donde me inició en el sexo homosexual. Fue como si me quitara de encima 30 años de peso muerto. Pronto conocí a otros que también estaban más que deseando tener relaciones con el recién llegado al grupo. Pensé estar en el cielo, pero aquello se convirtió rápidamente en un infierno. Me sentía vacío, solo, asustado, falso, culpable, sucio y, sobre todo, embarcado en una dirección que no deseaba.

Vivía una doble vida. Le confesé a mi esposa que era gay. No lo aceptó. Ella no era capaz de ayudarme. Un sicólogo heterosexual trató de ayudarme, pero no tenía las claves necesarias, leí algunos libros y me convencí de que el problema era genético y nada más. Dejé de ir al sicólogo y mi esposa y yo hicimos, como si el problema hubiera desaparecido, pero yo me odiaba a mí mismo. Hacia 1985, yo había dejado de mantener relaciones homosexuales. Sin embargo, mi vida sexual y la de mi esposa eran una ruina. Odiaba el sexo con mi mujer… De nuevo, comencé a tener relaciones sexuales con hombres. Se convirtió en una adicción y en una solución efímera. Podía pasar meses sin que tuviera contactos sexuales con hombres, pero, si me sucedía algo estresante, huía hacia un encuentro homosexual. Me daba cuenta de que estaba buscando al hombre perfecto. Con el paso de los años, me di cuenta de que se trataba de una fantasía que nunca se haría realidad.

Situémonos ahora de nuevo en julio de 1995. Mi ansiedad estaba a punto de explotar. Mi esposa me aconsejó ir a ver a Richard Cohen. Cuando comenzó la primera sesión de terapia, yo era un individuo oscuro y roto… Comencé a darme cuenta de los hechos de mi infancia y cómo abusaron de mí unos quinceañeros que me cuidaban y me sacaban a pasear. Esto me ayudó a ir eliminando algunas capas de lo que yo había interpretado como ser gay. Y así comenzó la terapia que cambió mi vida. Durante dos años acudí a terapia individual hasta dos veces por semana. Al final de este período, estaba viviendo una vida maravillosa y productiva con mi mujer, mis hijos y mis amigos. Mi oscuridad y ansiedad habían desaparecido completamente. Ahora disfruto verdaderamente de las relaciones sexuales con mi mujer.

No tengo sentimientos homo emocionales hacia los hombres. No soy y nunca fui gay. Tenía sentimientos adictivos homo emocionales hacia los hombres. Me siento fenomenal porque se me ha dado la oportunidad de elegir. Elegí cambiar y es posible. Siento que he vuelto a nacer. Ahora tengo a Dios, a mi esposa, a mis dos hijos y grandes esperanzas en lo que la vida me depara cada día”.

Mark

“Mi niñez transcurrió en un país del Este de Europa, que había sido comunista durante décadas. Desde que puedo acordarme, siempre había sentido algo extraño hacia los hombres, un sentimiento que me inquietaba y me confundía. En sueños y, cuando estaba solo, siempre anhelaba al mismo tiempo que temía, la intimidad con otros hombres. A temprana edad comencé a darme placer a mí mismo, porque me hacía sentir bien. Más adelante, le enseñé a mi hermano y, después, lo hacíamos juntos. Por un instante me sentía bien, pero después me encontraba mucho peor. En la adolescencia se convirtió en una especie de adicción. Cuando cumplí los 13 años, sólo pensaba en que otro hombre tuviera relaciones sexuales conmigo. No estaba preocupado por nada más. Ninguna otra cosa me resultaba interesante. No podía estudiar. No podía tener amigos. Las relaciones homosexuales estaban prohibidas y el temor de ir a la cárcel o a que mi padre perdiera el trabajo, me impedían pasar a la acción, sólo tenía relaciones sexuales con mi hermano.

Cuando cumplí los veinte años, ya había caído el régimen comunista y decidí pasar a la acción. Tuve un par de relaciones homosexuales. Se desataron todas las emociones acumuladas durante años y todas mis fantasías tomaron forma. Yo era un caos. Me di cuenta de que aquello no era lo que yo quería y de que el amor que buscaba no estaba allí. Salí con una chica, pensando que así me convertiría en heterosexual, pero tampoco funcionó. Me costó darme cuenta de que era muy infeliz, de que mi vida era un desastre y de que quería que las cosas cambiaran. No tenía a nadie a quien contarle mi combate, a nadie con quien compartir mi dolor. Llegué a pedir ayuda a Dios, algo totalmente desacostumbrado en mí. Y me dije a mí mismo que, si había algo en cualquier parte del mundo que me pudiera ayudar, lo encontraría. Oí entonces hablar de la fundación de Richard en la que decían que era posible la curación de la homosexualidad.

Tardé más de dos años en poder ir a Estados Unidos y ponerme en manos de Richard. La primera batalla fue aumentar mi autoestima. Nos veíamos dos veces por semana. Durante dos años acudí a la cita y comencé a hacer amigos, sobre todo, en el grupo de apoyo. Me sentía muy aliviado, pero todavía seguía luchando con los sentimientos homosexuales. Hasta que me sumergí en la parte herida que estaba en el centro de mi ser. Pude ver a aquel niño pequeño en el vestuario, indefenso y terriblemente asustado. Allí no había nadie que lo protegiera y lo salvara de la amenaza que tenía enfrente: el hombre desnudo. Me liberé del pánico, del temor y de la rabia que sentí entonces. Sentí dolor por aquel niño inocente, que era yo, y por su sufrimiento. Dejé pasar aquella experiencia horrible y, cuando volví a la habitación, me sentí libre por primera vez. Fue como volver a nacer. Nunca más volví a sentir aquel dolor en el pecho.

En cuanto las heridas internas comenzaron a curarse, los sentimientos homosexuales desaparecieron. Durante las semanas siguientes, fui sintiendo progresivamente el cambio. La paz y la felicidad habían nacido en mí. Todos los demás aspectos de mi vida se fueron ordenando. Ya han pasado más de dos años desde aquel día y me he convertido en la persona que aspiraba a ser. Me casé y estoy deseando afrontar los retos de la paternidad. Estoy contento de mí mismo. Ahora amo y soy profundamente amado. La vida es bella”

Bonnie

“No recuerdo qué edad tenía cuando me di cuenta por primera vez de que no me sentía a gusto siendo una chica. Tenía un hermano cinco años mayor que yo y otro que sólo me sacaba 14 meses. Me añadí a mis hermanos y me fui volviendo un chicazo. Cuando tenía tres años, mi mundo cambió. Sufrí traumas que había de reprimir durante 30 años. Mi abuelo materno murió tres días después de mi tercer cumpleaños. Apenas lo recuerdo ni lo recuerdo a él. En su terrible dolor, mi madre se alejó de mí. Me volví solitaria.

Conforme se acercaba la pubertad, de algún modo me sentía atraída hacia los varones, mientras que, al mismo tiempo, sentía un interés desordenado hacia mis amigas. Había una hacia la que me sentía especialmente atraída. Aquello me parecía anormal, así que nunca le conté lo que sentía. Tenía mucho miedo. Al desear estar con ella, lo que buscaba era su afecto. Una noche, que dormí en su casa, me aproveché de la situación y la toqué mientras dormía. Fue electrizante, pero me dejó un sentimiento de culpa.

Cuando comencé el bachillerato, seguía sintiéndome atraída por los chicos, pero yo no los atraía. Mi primer amor fue una chica más joven. Era solitaria y sus compañeras la dejaban de lado. Un día, mientras dormía en su casa, tuve un intenso deseo de tener relaciones sexuales con ella. Antes de que mis sentimientos llegaran a expresarse físicamente, ella y su familia se marcharon a otra ciudad. Pero yo sentía necesidad de amor e intimidad con una mujer. En mi segundo año, conocí a una chica que estaba necesitada de amistad. Percibí que no me rechazaría. Parecía un alma desesperada, que haría cualquier cosa para obtener amor. No opuso resistencia a mis intenciones. Al principio no quería, pero conforme íbamos compartiendo nuestras vidas y nuestros cuerpos, nos íbamos haciendo más dependientes la una de la otra.

Cuando comencé la universidad, vivía a kilómetros de distancia de mi amante. Varias veces intenté acabar con nuestra relación, pero no pude. Aunque era inmoral y socialmente inaceptable, no estaba preparada para abandonarla. Llegué a considerar el suicidio. En una iglesia católica, en enero de 1973, reté a Dios para que hiciera algo con mi arruinada vida. No sabía lo que quería ni tenía idea de qué hacer. No podía cambiar mi identidad ni mis sentimientos. Me sentía inaceptable ante Él. Si Él no actuaba, acabaría con mi vida. Me arrodillé ante el altar y, cuando me incorporé, algo había cambiado. Sentí paz.

Desde entonces, tuve muy pocos encuentros homosexuales. Seguí creciendo en la fe y mi relación con Dios se fortaleció. En mi último año de universidad, conocí al hombre que hoy es mi marido. No le hablé de mi lucha interior ni de mi pasado. Nos casamos y dejé la homosexualidad, o al menos eso pensaba. Nuestro matrimonio iba bien, pero mis pensamientos homosexuales no desaparecían… Después de 16 años, conocí a una compañera de trabajo y me sentí intensamente atraída hacia ella. Pensé que me estaba enamorando. Le declaré lo que sentía y ambas lloramos. Me dijo que no estaba enamorada de mí. Fue muy humillante. Me sentí muy herida y deprimida. No podía seguir ocultando mis problemas a mi marido. Necesitaba ayuda. Gracias a Dios, él no me dejó ni se enfureció. Como no había habido una relación sexual, le fue más fácil perdonarme. Fui a un terapeuta y me hizo ver la conexión entre mi madre y mi lesbianismo. También le conté la experiencia que sucedió entre mi madre y yo, cuando yo tenía ocho años. Tuve que admitir que mi propia madre había abusado de mí. Nada podía ser peor que aquello.

Fortalecí mi autoestima. El testimonio de una ex-lesbiana me ayudó mucho y me dio esperanzas. Ahora soy más afectuosa con las mujeres y las abrazo sin miedo. Mi fe está madurando y mi corazón está más abierto. Mi matrimonio ha mejorado. Me siento más a gusto con mi identidad de mujer. En mí hay esperanza. Dios me recrea a su imagen”.

Wendy

“Durante mi último año de secundaria, mis sentimientos homosexuales estallaron incontrolablemente. Me di cuenta de que una profesora de la que estaba enamorada era bisexual. Arreglé una cita para almorzar con ella y terminó comprándome una novela lesbiana de ficción para ayudarme. Después comencé a ver a una consejera lesbiana. Ella no hizo sino confirmar mis sentimientos. Después fui a ver a una sicóloga y ella me empujó dentro del estilo de vida lesbiana, diciéndome que era normal.

En medio de esto conocí a un hombre que me interesó. Él era todo lo que yo podría haber buscado en un novio, pero tuve que terminar con él después de tres meses, porque los sentimientos homosexuales continuaban en mí. Esto me empujó aún más dentro del estilo de vida lesbiano. Ante mi hermana, justificaba mi modo de vida, porque así podía divertirme sin el miedo a quedar embarazada.

Mi familia me dio un ultimátum: Deja la vida gay o múdate. Pero una de mis hermanas mayores me aconsejó que esperara seis meses. Me dijo que podía confiar en ella.

Lloré todo ese día. Me encontraba con un gran desorden emocional y sabía que tenía un camino difícil por delante. Más tarde me enteré de que mi hermana había estado orando por mí. Los siguientes seis meses ciertamente no fueron fáciles, pero un nuevo mundo se abrió ante mí. Mi literatura gay fue reemplazada por literatura religiosa. Empecé a asistir regularmente a reuniones de oración y leí la Biblia. Decidí escuchar la radio cristiana y ver la televisión católica. También empecé a asistir a grupos de apoyo espiritual. Pero había noches en que extrañaba a mi novia y estuve a punto de ceder. Doy gracias a Dios que me salvó en el momento exacto antes de que ella se volviera mi amante. Después empecé a rezar el rosario todos los días, a ir a misa cada día y a pasar tiempo con Jesús en el Santísimo Sacramento, tan a menudo como me era posible. Mis tentaciones homosexuales se fueron debilitando. Los sentimientos heterosexuales empezaron a crecer y quizás un día pueda unirme en matrimonio al hombre que conocí hace más de tres años y a quien le hablé de mi pasado. Pero lo importante es que por ahora tengo un compromiso de castidad con Cristo”.

Charlene Cothran

Durante 13 años fue activista en favor de los derechos de la Comunidad gay afroamericana en Estados Unidos a través de su revista Venus. Era lesbiana y ha manifestado públicamente que se ha convertido y ha dejado su vida de lesbiana para entregarse por completo a Jesucristo. Desde el año 2007 la revista Venus ha cambiado su orientación y es una revista en pro del movimiento de ex–homosexuales.

Ella dice: Como directora de una publicación que llega a la comunidad negra de homosexuales, tuve la oportunidad de publicar un discurso para cientos, de influenciar a la gente para salir del closet y defenderse a sí mismos, lo que es particularmente difícil en la comunidad afroamericana. Pero ahora, debo salir del closet otra vez. He experimentado recientemente el poder de cambio que viene cuando uno se rinde completamente a las enseñanzas de Jesucristo. Como creyente de la palabra de Dios, acepto y siempre supe que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo no son lo que Dios quiere de nosotros.

Michael Glatze

Famoso activista gay, que a sus 22 años, era ya director de la revista Young gay America (America joven gay). Ha publicado el 2007 el testimonio de su conversión en worldnetdaily.

Se dio cuenta de sus sentimientos homosexuales, cuando tenía 14 años. A los 20 años se declaró homosexual en público y como activista gay defendió los derechos de los homosexuales. Recibió numerosos premios y reconocimientos, incluso el Premio del modelo nacional a imitar del Foro de Igualdad de la principal organización de derechos homosexuales. Tuvo presentaciones en distintos canales de televisión y menciones en un tema de portada en la revista TIME, titulado la batalla de los gays adolescentes.

Él nos dice: La homosexualidad ejercida en mentes jóvenes es, por su misma naturaleza, pornográfica. Destruye mentes impresionables y confunde su sexualidad, cuando ésta se está desarrollando. Me di cuenta de todo esto, cuando tuve 30 años, a raíz de una enfermedad conseguida por mi estilo de vida gay. Siento fuertemente que Dios me ha puesto en este mundo por una razón. Incluso, en los días más oscuros de fiestas hasta altas hor­as de la noche con abuso de sustancias y cosas dañinas, había siempre una voz allí. Yo no sabía cómo llamarla, pero me decía: Detente.

Ahora reconozco que la homosexualidad nos impide encontrar nuestro auténtico yo interior. No podemos ver la verdad, cuando estamos cegados por la homosexualidad. Creemos que la lujuria no sólo es aceptable, sino que es una cosa buena. Ahora puedo llamar a los deseos homosexuales por  su verdadero nombre: lujuria. Por supuesto que no es fácil sanar las heridas causadas por la homosexualidad. No encuentras apoyo. Si buscas ayuda, no recibes más que silencio, humillaciones y hasta te ridiculizan. En mi experiencia, salir de la influencia de la mentalidad homosexual, fue la experiencia más liberadora, hermosa y asombrosa que he tenido en toda mi vida.

Joseph

“Nací en Europa, donde viví durante más de veinte años. Fui un niño muy sensible y, por eso, la confrontación con la realidad me resultó mucho mas difícil que a otros. No puedo recordar exactamente cuándo comencé a sentirme atraído por otros chicos. Sin embargo, hace algunos años descubrí que mi tío había abusado sexualmente de mí. Cuando tenía tres y cinco años pasaba mucho tiempo con él. Cuando evoqué por primera vez estos recuerdos, me sentí horrorizado al recordar los auténticos hechos que una vez tuvieron lugar. Lo más doloroso e intenso fue recordar los sentimientos conectados con el abuso… Después, tuve contactos sexuales con algunos de mis amigos de escuela. Nos masturbábamos y practicábamos el sexo oral unos con otros, y me empezó a gustar. Por aquel tiempo, encontré revistas pornográficas que guardaba mi padre y la masturbación empezó a convertirse, cada vez más, en un amigo dentro de la solitaria vida de mi casa.

Nunca llegué a comprender por qué me sentía atraído por los chicos y los hombres. Me parecía que era una de las cargas más pesadas de mi vida, ya que también me gustaba estar con mujeres y no tenía duda de que quería formar una familia… Pero comencé a tener encuentros sexuales con hombres en parques y en baños públicos. Aunque no lo hacía muy a menudo, pensaba que aquello podía calmar mi necesidad de intimidad con varones. No tardé mucho en darme cuenta de lo terrible que era todo aquello. Intenté evitar aquellos encuentros. En parte lo conseguí, porque me apoyaba cada vez más en la masturbación para calmar mis necesidades de intimidad masculina, usando pornografía gay.

Por aquel tiempo conocí a la que iba a ser mi mujer y, desde el principio, le hablé de mi atracción hacia los hombres. Ella me dijo: Juntos lo superaremos. Me acompañó a los Estados Unidos, me puse en terapia y me uní a un grupo de apoyo. Descubrí a mi niño interior y eso me ayudó enormemente a curar las heridas de mi pasado. Hoy me doy cuenta de que he recorrido un largo camino. Me siento muy bien y estoy agradecido a los que me abrieron paso para este tipo de transición personal. Ahora soy feliz con mi esposa y esperamos nuestro primer hijo”.

David Morrison

“Fui activista homosexual y ahora soy católico comprometido en vivir mi castidad. Tenía un amante con quien había vivido cinco años, un condominio en un área metropolitana grande, un trabajo satisfactorio y una vida religiosa como episcopal, que constituía todo un tesoro para mí. ¿Qué más podía desear? Sin embargo, cuando oraba o reflexionaba calladamente, me daba cuenta de que algo andaba mal. Poco a poco, comencé a comprender que mi sexualidad no era algo de lo que yo era dueño, sino que Dios era en realidad su dueño. Después de muchos meses de indecisión, ya no pude continuar siendo deshonesto. A la luz de las Escrituras y de la tradición de la Iglesia, tuve que admitir que Dios exigía de mí lo mismo que exige de todo cristiano que no está casado: una vida casta. Así que abandoné todo lo que hasta ese punto había considerado importante para mí. Si Cristo me estaba pidiendo que viviera la castidad, yo tenía que decidirme a hacerlo. Todo lo demás y todas las personas las puse en sus manos. A partir de ese momento, recorrí rápidamente el camino hacia la conversión y la aceptación de la fe católica.

Al principio, tuve mis dudas porque nadie en mi familia era católico. Algunos hasta eran anticatólicos y todavía lo son. Sin embargo, la verdad que descubrí no me permitió demorarme más y entré en la Iglesia el día de Pascua de 1993.

Ahora tengo esperanza de que muchos obispos, sacerdotes, religiosas y laicos conozcan y apoyen el poderoso ministerio del padre John Harvey y su organización Courage (Coraje) para ayudar a miles de personas homosexuales que desean dejar su vida gay y están luchando en privado contra su inclinación homosexual”.

Jim B. y otros

“Tuve una relación homosexual con Leo durante 21 años, cosa extraordinaria entre nosotros. Yo era pastor de una iglesia cristiana de gays. Durante el mes de mayo de 1988, mi compañero Leo estaba agonizando; él tenía 80 años y yo 50. Un día, yo rezaba por él y me vino a la mente la oración de mi infancia Acordaos de San Bernardo. Recité casi toda la oración, pero me olvidé del final. Después de un rato recordé sin esfuerzo: Madre de Dios, no deseches mis humildes súplicas antes bien escuchadlas y acogedlas favorablemente. Amén.

Había vivido muchos años alejado de María y de la Iglesia católica. Esa noche encontré mi rosario y comencé mi viaje de regreso a casa. Era el 13 de mayo, aniversario de la primera aparición de la Virgen en Fátima.

Leo también decidió convertirse a la fe de su infancia y recibió el sacramento de la unción de los enfermos. En la tarde del 31 de mayo, fiesta de la Visitación, Leo murió. En el camino a casa tuve que esperar un rato en un semáforo y una vocecita calmada me dijo: Jim, estás libre. Ahora puedes hacer cualquier cosa. Al día siguiente, me confesé después de 23 años. Fue un momento emocionante para mí. Había perdido a mi mejor amigo, pero había recuperado mi tesoro perdido: la Iglesia católica. Cristo me trajo de vuelta a la fe católica por medio de su Madre, y estoy muy agradecido”.

El padre Jorge Córdova cuenta que en cierta ciudad de México se le acercó un muchacho y le dijo:

Padre, soy homosexual, vivo con otro homosexual como marido y mujer; he ido a muchos médicos, sicólogos, siquiatras, programas de rehabilitación y no puedo salir de esto, aunque sí me gustaría.

 

El padre Jorge le dijo:

Mira, quiero hacerte una propuesta sencilla. Vas a ir todos los días a una iglesia y vas a estar un cuarto de hora por lo menos delante de Jesús Eucaristía, pidiéndole que te inunde de su amor y que te cambie. El secreto está en hacerlo todos los días. Pide a Jesús que sane tu área sexual. Esto lo vas a hacer durante un mes. Después vienes a verme.

 

Antes de un mes, vino a verme y me dijo: “Padre, ¡no lo va a creer! Ya no estoy viviendo con mi pareja, no me pregunte cómo; pero, a pesar de que hasta materialmente estábamos muy unidos, ya todo se acabó”… A los pocos meses tuve más noticias de él. Me dijo: “Padre, no lo va a creer; pero ya no me gustan los hombres, ahora me gustan las mujeres, cosa que antes ni caso les hacía”… Le animé a que siguiera cada día con sus visitas a Jesús sacramentado. Y, después de unos meses, me dijo que estaba de novio y, al año, más o menos, se casó. Ahora tienen un hija y una familia preciosa para gloria de Dios.

El poder de la presencia viva y real de Jesús en la Eucaristía es realmente fabulosa. Jesús puede curar cualquier enfermedad del cuerpo o del alma. Por eso, decía el religioso y escritor italiano Carlo Carretto: En los casos graves de toxicómanos, homosexuales, drogadictos, alcohólicos, etc., he llegado a tener tanta fe en la fuerza transformadora de la oración ante Jesús Eucaristía que les digo con firmeza: Ten fe; si quieres sanar, haz la cura del Sol. Sí, Jesús es el Sol divino, que bajó a devolver la salud a la tierra con el poder sobrenatural de la Eucaristía.

 

Si quieres sanar, ponte diariamente, durante un año, en oración, en una capilla solitaria, mejor, delante del Santísimo Sacramento expuesto, y quédate allí en actitud de pobre repitiendo: “Jesús, ten misericordia de mí que soy un pobre pecador”. Hazte guiar por un buen sacerdote. Aprovecha ese tiempo para estudiar la Biblia; pero, sobre todo, ponte ante el Sol divino; deja que la vecindad de Cristo te penetre dentro, allí donde anida la podredumbre, donde está la llaga.

 

Normalmente, las curaciones han ocurrido antes del tiempo previsto. Alguno tal vez sonría, cosa natural para quien desconoce el poder de Cristo, pero yo os aseguro que la dificultad en realizar esos milagros de curación no depende tanto del poder de Jesús que es soberano, sino que depende casi siempre de la falta de fe en la curación, o incluso de no dejarse curar.

Fragmento del Libro “Homosexuales Liberadosdel P. Ángel Peña O.A.R.
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32 comentarios para “Homosexuales Liberados por Jesús”

  1. YURI says:

    HOLA SOY MAMA DE UN CHICO HOMOSEXUAL, EL ESTA A GUSTO CON SERLO, PERO YO SE QUE NO ES BUENO, Y POR ESO PIDO A DIOS QUE LE DE CLARIDAD Y SABIDURIA PARA QUE REACCIONE PRONTO, YO ESTOY EN UN GRUPO DE APOYO A PERSONAS CON AMS (ATRACCION AL MISMO SEXO) QUE QUIEREN SANAR, SE LLAMA ES POSIBLE LA ESPERANZA, AHI, APOYO MORAL Y ESPIRITUALMENTE A LOS CHICOS, TENEMOS NUESTRA SECCION DE PADRES DESDE DONDE PODEMOS BRINDARLES AYUDA, ES UN GRUPO INTERNACIONAL Y A NOSOTROS COM PADRES NOS HAN AYUDADO MUCHO A SOBRELLEVAR ESTO. AHI TENEMOS MUCHISIMOS TESTIMONIOS DE SANACION EN PROCESO Y OTROS QUE YA ESTAN DISFRUTANDO SU HETEROSEXAULIDAD, CREO QUE HACE FALTA QUE MAS SACERDOTES SE INVOLUCREN EN ESTO Y APOYEN DESDE SUS IGLESIAS, ES TERRIBLE VER COMO DIA A DIA CRECE EL NUMERO DE JOVENES CON AMS. OJALA HAGAMOS ALGO PRONTO. MAMA CON FE. http://www.esposiblelaesperanza.com

  2. andres says:

    hola soy homosexual tenfgo 18 años y mi vida es un infierno quiero canbiar pero no se como des de q me di cuenta q me gustabam los hombres todo a si do malo en mi vida quisiera canbiar quiero ser diferente pero no se como aseerlo sufro demaciado pero todo is tu tienes la respuesta ami problema llamame por fa vor nesesito ayuda ya intente suisidarme nolo quiero volber aser.

    • jose says:

      no te preocupes , agregame y hablamos.

      agregame a turbototegti@hotmail.com

      te espero pronto, que DIOS te bendiga

    • angelica rodriguez says:

      Dios te ama, El puede cambiar tu vida, abre tu corazon y veras que todo vendra a ser diferente, tu vida vale mucho y empiezas a vivirla, desde hoy te llevare siempre en mis oraciones, recuerda y no olvides que Dios te ha guardado, te dio vida, y te hizo un gran hombre desde el vientre de tu mami, no eres lo que el enemigo te ha hecho creer pero se que el te librara de ese espiritu que te atormenta en el nombre todo poderoso de Jesus te declaro un hombre libre sin ataduras, y sobre todo un sirvo del nuestro Buen Dios te amamos y te bendecimos y recuerda QUE ERES VICTORIOSO EN CRISTO JESUS

    • debonisa says:

      Hola Andres,
      Recuerda que este mundo no es perfecto, que aqui encontraremos mucho sufrimiento y dificultades, pero que debemos pedirle a Dios nos ayude a llevar nuestra cruz. Recuerda que nuestra esperanza como cristianos es la vida eterna, la que nos espera cuando dejemos esta y si obedecemos a nuestro Padre Santisimo, el mismo nos promete una vida eterna de paz, amor, tranquilidad, gozoy alegria donde no habra odio, hambre ni sufrimiento. Se fuerte en el Senor. Ve ante el santisimo sacramento y pidele a Dios rompa las ataduras que te tienen asi. Orare por ti. Dios te bendiga,

  3. JESHUA___ says:

    ola pue…. en verdad kisiera k alguien me ayudara …pues en verdad kiero salir de esto porfaor si alguien puediera ayudarme s lo agradeceria muchisimo …. k dios los bendiga siempre…….. en verdad quiero cambiar estoy decidido…. dios los bendiga porfavor dejen su correo y asi platikaremoss en verdad muchas grx DTB.

  4. amalia says:

    hola yury, quiero decirle que Dios escuchas nuestras peticiones, y que el clamor de una madre lo conmueve aun mas, no deje de creer, no se desespere xque Él es fiel a su palabra, cuando dice que los hijos de los justos alcanzaran su misericordia. y tambien dice mi casa y yo serviremos a Jehova, y no dudo en que las promesas de nuestro amado y buen Dios se cumpliran en sus vidas. siga adelante que no esta sola y la fortaleza que necesite sea derramada desde lo mas alto del cielo que es el trono y el estrado del todo poderoso. Bendiciones y siempre en victoria. __

  5. Ady says:

    yo quiero pedir ayuda y oracion por una tia que tengo mis abuelos la corieron de su casa por que ella dise que le gustan las mujeres toda la familia le a dado la espalda al darse cuenta que ella vive con una muchacha como pareja mi tia cresio sola de mujer con tres hermanos ella siempre fue algo hombriada pero yo siempre pense que hera por que vivia con puros hermanos nunca le gustaba maquillarse o ponerse vestidos mis abuelos no son asercados a la iglesia a mi abuela le gusta mucho eso de la brujeria y yo piesno que eso es la causa de esta situasion mi abuela al practicar echiseria esta envitando a su hogar al enemigo

    por favor pido oracion y si alguien tiene algun libro una predica algo que me pueda ayudar para ayudar a mi tia se los agradesco con toda el alma

    • debonisa says:

      ORACIÓN DE RENUNCIA Y LIBERACION

      En tu nombre Jesucristo, yo (dí tu nombre completo) de manera personal y a nombre de mis antepasados.
      Renuncio a satanás, a todas sus fascinaciones, seducciones y mentiras.
      Renuncio a toda práctica de brujería, magia blanca, negra, de cualquier color, santería, hechicería o vudú.
      Renuncio a toda limpia con huevo, yerbas, bálsamos, vino, sangre o fuego.
      Renuncio a todo pacto, reto, sello, alianza o consagración al demonio; a conjuros, perjuros, maleficios e invocaciones diabólicas.
      Renuncio a toda maldición, mal deseo, envidia, odio, rencor, resentimiento, codicia, avaricia, soborno, robo, fraude, despojo o enriquecimiento ilícito.
      Renuncio a todo acto de orgullo, soberbia, prepotencia, vanidad y egolatría.
      Renuncio a todo rito de iniciación chamánica, espiritista, espiritualista, masonería, filosofía rosacruz, dianética y a toda secta o sociedad secreta.
      Renuncio a todo conocimiento de la nueva era, creencia en la re-encarnación, esoterismo, metafísica, meditación trascendental, yoga, a todo acto de curanderismo, a las operaciones espirituales, hipnotismo con regresiones, baños con flores, especies, yerbas, sangre de animales o humana o con otras substancias con fines mágicos.

      Renuncio a toda lujuria, aborto, adulterio, homosexualidad, bisexualidad, incesto, violación, pornografía, bestialismo, promiscuidad y prostitución. A todo lo que yo u otras personas hayan hecho ilícitamente para controlar, nulificar o desbordar mi sexualidad.

      En el nombre de Jesucristo, renuncio al culto y veneración a la llamada “santa muerte” o al vampirismo, a todo encantamiento, invocación y evocación de muertos, a espíritus custodios, guardianes, cósmicos, protectores, espías, vigilantes, a seres espirituales nombrados “maestros de sabiduría”, o a cualquier otro ser maléfico en forma oculta o manifiesta.

      Renuncio a todo acto o juego de mediumnidad, a la ouija, al control mental, al manejo del péndulo, a instrumentos para encontrar “tesoros ocultos” o dinero enterrado.
      Renuncio también a toda clase de adivinación, sortilegio, lectura de cartas, café y caracoles, a toda forma de astrología, horóscopos o cartas astrales.

      Renuncio a los amuletos y talismanes, a las herraduras, pirámides, cuarzos, imanes, agujas, sábilas o ajos con moños rojos, imágenes de santos mezcladas con tierra de panteón, velas y veladoras de colores “curadas”, fetiches y representaciones de mi persona de cualquier material y forma que se encuentren enterrados o sean manipulados por mí mismo u otras personas.
      Renuncio a toda forma equivocada de “medicina alternativa” que bajo engaños haya ritualizado mi ser al demonio.

      En el nombre de Jesús, renuncio a toda comida o bebida mezclada con brujería que haya yo ingerido, y a todo lo que haya sido tirado, rociado o untado en mi cuerpo, ropa, zapatos, casa, trabajo, negocio o cualquier pertenencia u objeto que esté cercano a mí, que haya sido maldecido o consagrado al mal.

      En el nombre de Jesucristo denuncio, renuncio y echo fuera de mí a todo espíritu de traición, destrucción, muerte, esclavitud, ausencia de Dios, miseria, mendicidad, soltería, infelicidad matrimonial, viudez, orfandad, amargura, envejecimiento o muerte prematura, persecución, problemas con las leyes o la justicia humana, esterilidad, humillación, rechazo, insomnio, deseos de suicidio, aislamiento, locura, soledad, neurosis, depresión, obsesión, miedo, angustia, debilidad, enfermedades crónicas, invalidez, ceguera, sordera, mudez, falta de olfato, imposibilidad de saborear la comida, insensibilidad, celos, inconformidad, incapacidad para vivir, conseguir o conservar un trabajo, una pareja, un matrimonio o una familia.

      En el nombre de Jesús denuncio, renuncio y echo fuera de mí todo espíritu de alcoholismo o de cualquier otra adicción, de mal carácter, de falta de memoria, de falta de control y dominio de mi ser, irrealidad, inconsciencia, envidia, abandono, gula, suciedad, desorden, malos olores crónicos en mi cuerpo, ropa o casa, de falta de fe, esperanza y caridad, de falta de interés en la vida, de desprecio a la eucaristía y de aborrecimiento o flojera para tener vida de oración. Corto, destruyo y nulifico los medios a través de los cuales fueron hechos los daños antes mencionados, si fueron veladoras, fotos, ropa, tijeras, agujas, fetiches, entierros, lo que haya sido.

      Renuncio a lo que en forma consciente o inconsciente haya yo hecho o haya sido hecho por otra persona en mi nombre para obtener poderes, dinero, éxito, buena suerte o pretender saber el futuro, o bien para conseguir el amor y la salud propios o ajenos, o tener dominio y control sobre personas, objetos, animales, lugares, espíritus y fuerzas de la naturaleza.
      Nulifico los efectos de cualquier práctica contraria al compromiso adquirido a través de mi bautismo, de fidelidad y reconocimiento a Jesucristo como mi único Salvador, a los Sacramentos, a la Virgen María y a la iglesia católica.
      A lo que impida el ejercicio de mi sentido común, capacidad de juicio, entendimiento y voluntad.

      Echo fuera de mí todo aquello con lo que haya intentado sustituir el amor y la confianza de Jesús. Renuncio al rechazo de mis padres desde el instante de mi concepción y durante mi vida en el seno materno. Renuncio al mal que me causaron por intentar abortarme: con yerbas, sustancias químicas o con objetos punzo cortantes. Renuncio a todo el rencor que tengo si fui dado en adopción o abandonado sin haber conocido a mis padres biológicos o a maldiciones recibidas durante mi gestación.

      Nulifico por las llagas de Jesús todo mandato de fracaso, muerte en vida y suicidio que hay en mí por estas causas, la incapacidad para aceptar el amor de Dios, para aceptarme a mí mismo o a las personas, para estudiar, trabajar y ser feliz.

      Renuncio a todo lo que sea contrario a la salud, el respeto y la dignidad que como templo del Espíritu Santo, necesita todo mi ser y que esté impidiendo relacionarme con Dios, conmigo mismo (a), con mi entorno en una forma sana, tener una familia unida y un trabajo digno y bien remunerado.

      Porque Jesucristo se manifestó para deshacer las obras del diablo: habiendo denunciado, renunciado y echado fuera de mí todos los espíritus del mal, los envío atados y amordazados a los pies de la Santa Cruz y les prohíbo regresar.

      Habiendo nulificado todos los efectos, causas y consecuencias, tomo autoridad, en el nombre de Jesús, para que caigan todos los bloqueos, tinieblas y barrer, las que satanás construyó a mi alrededor y le ordenó a todo ser demoníaco que despojó a mi familia o a mí mismo (a), que nos devuelva, lo que nos quitó.

      Padre Santo, te lo ruego, sana toda mi vida, toda mi historia personal, perdóname, ayúdame, libérame, bendíceme.

      Padre Dios, acepto que Tú seas mi Padre, Jesucristo mi Hermano, la Virgen María mi Madre, porque hoy, yo (dí tu nombre completo) les pertenezco para siempre.

      A través de Tu Santo Espíritu, guíame para la reparación de todas las faltas que cometí y enséñame a amar Tu Voluntad. Gracias Padre.

      Amén, amén, amén

  6. Miguel says:

    Tengo cuatro dias que Jesus me esta tocando profundamente en Mi corazon y mi Espiritu para hacer cambios en mi vida y para servirle pero quiero hacerlo dignamente y dejar de hacer actos homosexuales.
    Yo estuve en una congregacion religiosa para sacerdote por un mes en el 2008 pero por pensar en lo material (mi casa), que por no perderla, decidi salirme de ahi. Me sorprendio mucho que Dios me ayudo mucho a no estar en tentacion carnal con otros chicos, y eso me hacia muy feliz, incluso un dia en Adoracion al Santisimo, me dijo que El no me iba a dejar solo, pero eso fue ahi.
    Ahora que estoy fuera me he dejado arrastrar mas profundamente en el sexo desenfrenado con otros chicos, la pornografia, la masturbacion, la lujuria, el morbo.
    Yo quiero servir a La Iglesia pero aca afuera caigo mucho en tentacion hacia el sexo. He leido muchos casos de Homosexuales liberados aqui en esta pagina y siento que Dios me esta guiando por buen camino, pero tambien el quiere que yo busque ayuda de terapias y profesionales para parar lo que en toda mi vida he caido. Tengo 44 anos, pero ya quisiera hacer cambios y si es posible curar mi homosexualidad, Bendito Dios, si llega a pasar. Los amo y espero su respuesta de su ayuda para servir a Mi Dios mas puro y digno de El.

    • Hola Miguel
      Hermano, veo que estás en tu propio Éxodo, complicado y lleno de tentaciones, pero al igual que los israelitas, al final llegarás a la tierra prometida, liberado. Las recaídas se pueden producir pero lo importante es que tu conciencia ya no te dejará tranquilo hasta que salgas del desierto que vives ahora. Haz mucha oración todo el día de manera casual pero aparta al menos 15 mins para hacer hablar más en calma con el Señor, asiste al Santísimo solo o en grupos de adoración, si te es posible confiésate y comulga, pues como dice San Pablo (1 Corintios cap 10) al igual que nosotros, los Hebreos tenían una comida y bebida espiritual para poder cruzar el desierto y nosotros también los tenemos y muchas veces no las aprovechamos. Pídele a nuestra Madre María que te auxilie en los momentos de tentación. Por último te recomiendo que te acerques al grupo de http://www.courage-latino.org/ donde encuentras personas que también han pasado y otros que están aun pasando por lo mismo que tu. En ese sitio hay maneras de contactarlos por correo electrónico o por teléfono.
      Que el Dios de la Gracia te proteja de las acechanzas del maligno y te de la fuerza para perseverar en Santidad.

      • Miguel says:

        Que hermosas palabras me manda Diosito, con Usted hermano, me emocionaron y me llenaron de gozo y esperanza. Gracias por ello y por su lindo mensaje, gracias por reafirmarme de nuevo lo que Dios me esta comunicando. Dios lo bendiga.
        Miguel

  7. Miguel says:

    Francisco, gracias por tu respuesta que fue lindisima y gracias por el sitio de courage, me gustaria saber mas informacion de lugares donde me podrian ayudar, Yo vivo cerca de Anaheim y Los Angeles en California. Y de verdad estoy bien interesado, gracias a mi Dios a hacer cambios en mi vida, ojala pudiera encontrar algun sitio, retiros espirituales, talleres, Psicologos, Psicoterapia en grupo y/o todo lo necesario para ser liberado de La Homosexualidad o sanado mi area sexual, mis emociones y pensamientos homosexuales.
    Ya estoy haciendo mucha oracion, iendo al Santisimo, comulgando, alimentandome espiritualmente, y ojala pudieras encontrarme mas sitios o informacion te lo agradeceria de corazon. Dios siempre te bendiga.
    Tu hermano en Cristo Jesus.
    Miguel

    • Hola Miguel
      Bendito sea Dios por tu interés en sanar tu sexualidad. Respecto a tu pregunta te comento que también hemos tomado algo de información de el sitio http://narth.com/ y especialmente en http://www.narth.com/menus/translations.html#Spanish que es donde tienen el material en español. Hasta donde recuerdo este grupo de ayuda (que brinda todo lo que buscas) está precisamente en California, aunque esta vez busque la dirección exacta y no la encontré en su sitio web, quizás tú si la encuentres.
      Mantente alerta y en oración para no caer en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil Mateo (26, 41). Todos debemos grabarnos en el corazón esa enseñanza de Jesús, Nuestro Señor.
      El Señor y Su (nuestra) Madre te acompañan en todo momento.
      Francisco

      • Miguel says:

        Dios te bendiga siempre hermano Francisco por toda su entrega al servicio a los demas y a Dios. Gracias por toda tu ayuda y por tus palabras tan hermosas de aliento y esperanza. Dios este contigo.
        Miguel

  8. Maria says:

    Soy madre de una adolecente que dice sentir atracción AMS y dice que eso esta bien, yo quiero ayudarla a que salga de ese pensamiento y reconozca que eso no es normal. Amo a Dios y oro todo los dias para que nuestro señor obre en mi hija. Quisiera escuchar un buen consejo

    • Hola Sra. María. Primeramente el orar todos los días por ella seguro que ya le da una gran ventaja, segundo ámela como nunca, más que antes si le es posible, que encuentre en su madre a la persona que por encima de todas las cosas la ama, gánese toda su confianza y evite las discusiones que no le llevan a nada bueno, solo al distanciamiento. Con la oración un día su hija se dará cuenta de que el camino que sigue no es adecuado y correrá a refugiarse en los brazos de quien más le ame, y ojala sea usted. No se debe aceptar la homosexualidad pero si al que la padece, recuerde que se rechaza al pecado pero no al pecador. Si le digo que la ame y que no le discuta no significa que le diga que le acepta el AMS, es importante que quede claro que no lo acepta, pero a ella si. Manténgase en oración y si puede ir al Santísimo mucho mejor.

      También le recomiendo que entre al sitio http://www.courage-latino.org/ y se comunique pues ellos ya han pasado por eso incluso tienen grupos de apoyo para padres que pasan por lo mismo que usted.

      Que el Señor del cielo le de mucha paz pues la necesitará y por favor no deje de hacer oración, mantenerse en gracia de Dios, confesándose y comulgando.

  9. roberto SG says:

    Sra. María, todos en la vida cuando tenemos una experiencia de goso creemos que eso es lo bueno,por eso la importancia de que nuestos hijos sean estrechamente vigilados desde su infancia y adolecencia,y mas en esta última etapa,donde las hormonas sexuales se encuentran en todo su apogeo en nuestro cuerpo,y estamos mas expuestos a este tipo de experiencias homo o bise,por la facilidad de que se pasa mucho tiempo con los y las amigas,habría qu preguntarle a su hija si no hubo alguna experiencia de ese tipo que la halla hecho pensar que eso era lo mejor y si es así habría que llevarla con algún experto en sexualidad,pero mucho cuidado,debe ser un profesional con temor de Dios,si no el remedio puede ser peor.Es dificil mas no imposible y pida a Dios y al Espiritu Santo la ilumine a ud. y a su hija.QDLB

  10. Alguien sabio says:

    Porque rayos no entienden que la homosexualidad no es un modismo de vida o una enfermedad como la gripe que se cura y quien dice que dios esta en contra de ellos la verdad yo no creo que dios crea que es un pecado ser asi encerio no crees que las personas homosexuales quisieran ser normales? para que los dejen de discriminacion y si alguien a hecho que los homosexuales sean vistos como pecadores y depravados es por la iglesia apoco nuestro dios no enseña a hacer sufrir a una persona con orientacion sexual diferente para que cambie por dios, yo pienso que te ganas el cielo conforme lo que haces no conforme lo que eres como se podra definir a una persona si va al cielo o no por su orientacion sexual yo digo que la iglesia deberia razonar un poquito y saber que dios nos ama a todos por igual y el cielo te lo ganas conforme lo que haces no conforme lo que eres

  11. andres says:

    buen dia estoy pasando por la misma situaciones que algunos en los testimonios aqui reflejados! yo vivi por 10 años aprox en homosexualidad y hace 3 años empece a buscar ayuda… encontre una pagina web http://www.esposiblelaesperanza.com y me ha sido de gran ayuda!! logre entender los motivos de homosexualidad y poco a poco me he ido curando… hoy me siento bien pss ya no siento atraccion sexual hacia hombres y cuando esta aparece se entenderla y manejarla.. solo espero algun dia poder amar a una mujer.. amarla y desearla sexualmente… en Dios pongo mi esperanza y espero ese dia llegue!! creo q gran parte del camino lo he caminado espero poder encontrarme con mi heterosexualidad!! gracias por sus oraciones

  12. pamela says:

    yo soy libre por que tengo relaciones sexuales con quien quiero, cuando quiero y como quiero y si hay un dios, me ama por eso.

  13. Sergio says:

    Buenas, quiero decir algo, talvez que Dios me ha mostrado, al ver algunos los testimonios de este libro se nos habla de una mezcla de sentimientos, con esto quiero decir que se mezcla lo que es adicción al sexo, desesperanza, y la homosexualidad, hermanos no confundamos las cosas, la adicción al sexo, la homosexualidad y otras cosas no las podemos mezclar, debemos ser claros en esto, Dios nos ama como somos, sabemos que el ser humano nace neutro (no son heteros ni homosexuales) sino que por diversas causas e influencias se hacen, con esto quiero decir que un homosexual no nace sino que se hace y esas experiencias quedan para siembre, es asi que nos formamos nuestra comducta, se puede cambiar pero con la salvedad de que es muy dificil si la persona se siente agusta como es, por lo tanto si la persona es feliz como es no es justo que le juzgen e intenten cambiar si no desea, al contrario de una persona que no se siente agusta siendo homosexual puede cambiar, esa persona tiene la ayuda de Dios y le cambia. Con esto llego a la comclusion de que la homosexualidad no es una enfermedad, el amor no es una enfermedad, acaso se ha intentado cambiar a un hereto a que sea homo? No lo creo porque esa no es la idea que la mayoria tiene. No deseo etiquetar a las personas con orientacion sexual distinta, ni tampoco deseo llamarlas gays porque es una humillasion, la homosexualidad no es algo malo, siempre ha existido solo que la han encubierto, tal es el caso de San Sergio y San Baco, que segun lo escrito eran homosexuales, malo es robar, matar, pero amar de distinta manera no lo es, para terminar, los homosexuales que niegan a Cristo, lo hacen porque no los admite la Iglesia por tal razon los creyentes humillan y deprocan al homosexual, esto es un circulo visioso, que mas que unir, separa a los hijos de Dios. Que Dios los bendiga y que les de entendimiento a sus corazones. Estemos unidos por que solo asi encontraremos la paz del Señor.

  14. Jasson says:

    la verdad no se como explicar mi atracción hacia los hombres. Se que esto nadie lo va a leer, pero necesito desahogarme. Nadie sabe lo que se siente ser un homosexual reprimido, desear hombres con tu mente y tu cuerpo, pero mujeres con el corazón. Desde que tengo memoria me auto clasifique como gay, pues mi miembro viril nunca fue de gran tamaño. Mis compañeros se burlaban de mi, me decían loca, marica, me ofendían. Le rogué 1000 y una vez a Jehova para que me ayudara, sin respuesta alguna. A la edad de 13 o 14 años comencé a ver fotografías de chicos teniendo cercanías, y con el pasar del tiempo, ese sentimiento se ha engrandecido y no se que hacer con el. Se que hay algo malo en mi, algo que me dice que sea gay, pero mi corazón no desea ser así. Pienso muchas veces en lo diferente que seria mi vida si todas mis inseguridades que se cultivaron de niño se podrían curar con una mujer. No lo se. He pensado muchas veces en suicidarme, porque me siento un asco frente a Jehova, me siento repudiado.
    una vocecita en mi cabeza me retumba siempre y me dice ” ser gay no es malo “, ” tu naciste gay, tu naciste de esa manera “. He terminado creyendole muchas veces, al punto de no entablar conversación alguna con mi creador.
    La verdad pienso que es mejor estar muerto, seria mejor si ni hubiese existido. la pregunta que me hago es ¿ por qué a mi ?, de todas las personas en el mundo porque soy yo quien tiene que sufrir esto. Yo no deseo ser gay, y cuando trato de cambiar el mal siempre vuelve a mi en todas las formas posibles. O si no me viene a la mente la puta canción Born This Way de Lady Gaga. Creo que ser gay no esta dentro de mi ser, y quiero cambiar, pero no puedo hacerlo solo. Siento que Jehova me ha abandonado, que me ha dejado solo. Pienso que es mejor así, solo. De esa manera no le hare dao a nadie. No se imaginan la cantidad de inmoralidades que he cometido en busca de placer, desde masturbaciones diarias hasta jugar con niños varoncitos, tocándole y metiéndome a la boca sus partes intimas. Esto puede sonar un poco grotesco, pero es la verdad de mi vida. Saben, quien quiera que este leyendo esto, si es que lo llegan a leer, quiero que sepa que el mal en mi esta aumentando de mas en mas y ya no se si puedo controlarlo, necesito AYUDA, y creo que este es el lugar indicado.
    gracias.

    • Hola Jasson
      Por lo que comentas tu situación es difícil, sin embargo lo que no debes perder es la esperanza. Primeramente quiero decirte que Mi Señor Jesús vino por los pecadores, no para condenarlos sino para salvarlos y en la categoría de pecadores entramos todos. Cristo le dijo a la adúltera “Yo tampoco te condeno, vete y no vuelvas a pecar” entonces no es él quien nos condena pero si nos invita claramente a que no volvamos a pecar. Personalmente creo que el peor pecado es el de creer que Dios no nos perdona, pues ese pecado nos lleva a la desesperanza y esto al abismo. Que no salga esto de tu corazón “DIOS ESTA HACIENDO LO POSIBLE PARA QUE SALGAS DEL MAL PORQUE ERES HERMOSO A SUS OJOS Y DIO A SU HIJO, EL MAS AMADO PARA SALVARTE, PARA DEMOSTRARTE SU AMOR”. Dios no es tan pequeño como nosotros, el sabe que somos polvo y por eso nos ama tanto, porque somos débiles. Tomate de su mano y no te sueltes, confía y espera, pues algo que se ha creado en ti por muchos años no puede salir en un día. Pide y se te dará, busca y encontrarás, llama y se te abrirá…
      Algo que puedes hacer tu mismo es encontrar una comunidad que te apoye y te acompañe hasta que salgas de esto. Te invito a que te acerques a http://www.courage-latino.org son un grupo de personas que han pasado por caminos parecidos al tuyo y han podido vencer. Lo puedes hacer inicialmente por email, así que contáctalos y seguro que te pueden ayudar. Vamos a hacer oración por tu pronta liberación y para que Dios te ilumine el camino que debes seguir para salir de ese pozo.
      No olvides que en la medida que te acercas a la luz desaparece la oscuridad, así que haz tu mismo mucha oración y no te canses de hablarle, de pedirle, si te es posible ve a tu iglesia y haz al menos una hora de oración diaria y si no sabes que decirle pues no importa, si te vienen imágenes indignas no te rindas, te aseguro que en una semana empezaras a ver cambios.
      Que Dios Todopoderoso te tome de la mano y te lleve a feliz rumbo.
      Francisco

  15. ANGEL says:

    JESUS DIJO AMENSE LOS UNOS A LOS OTROS COMO YO LOS HE AMADO =D, EL AMOR NO ES PECADO, NO ESTOY ENCONTRA DE LA HOMOSEXUALIDAD NI TAMPOCO ESTOY DE ACUERDO, EL AMOR HACIA UN PADRE, UNA MADRE, UN HIJO, UN HERMANO O UNA MUJER ES UN AMOR VERDADERO Y UNICO. EL AMOR DE UN HOMBRE Y UN HOMBRE ES PERDER LA RAIZ DEL AMOR POR QUE AHORA SE VE COMO LIBERAL Y ES YA ACEPTADO POR MUCHOS PERO QUE SIGUE QUE SEA ACEPTADO IGUALMENTE EL AMOR DE UN HOMBRE AUN ANIMAL, QUE SEA ACEPTADO IGUAL EL AMOR DE UN HOMBRE 40 Y UNA NIÑA DE 5 O 6 AÑOS QUE SEA ACEPTADO EL AMOR DE UN PADRE Y UNA HIJA, O MADRE E HIJO Y ESTO SE VA A ACEPTAR TAMBIEN DIGANME? SERA ACEPTADO EN UN FUTURO POR QUE LE LLAMAN AMOR A ESO? QUE DESPUES EL PERRO Y EL HOMBRE ADOPTARAN NIÑOS? CUANDO SE PERDIO LA RAZON DESPUES SERA VALIDO MATAR, VIOLAR, ROBAR, HACER LO QUE SE DE EN GANA POR QUE UNO LO QUIERRE RAZONEN Y DEN UNA OPINION TAL VEZ ESTO LES SUENE A TONTERIA PERO YA A HOY EN DIA CADA CABEZA ES UN MUNDO PERO UN MUNDO CEGADO Y QUE NO DEJARA RAIZ DE LO BUENO DEL AYER
    mi correo angelnn_krn@hotmail.com

    • debonisa says:

      Hola Angel, estoy totalmente de acuerdo contigo. Ahora ya no creemos en Dios, creemos que es cosa del pasado y todos los valores y el proposito por el cual fuimos creados parece que ya no importa. Dios nos creo varon y mujer y su proposito fue que tuvieramos uba familia para que este mundo siguiera funcionando y fueramos felices. El problema creo esta en la falta de Dios en nuestras vidas.
      Bendiciones,

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