Pues bien, Dios también quiere darte a ti su paz. Dios quiere sentirse feliz de perdonarte. Vete a confesarte y dile de todo corazón: Señor, ten compasión de mí que soy un pecador. Gracias, por amarme tanto y haber tenido tanta paciencia conmigo y haberme esperado hasta este momento. Gracias, Señor, dame tu perdón, tu pureza y tu paz. Amén.


Debe estar conectado para enviar un comentario.