Búsqueda de: mi fe

No llores si me amas

No llores si me amas,
Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!
Si pudieras oír el cántico de los ángelesy verme en medio de ellos!Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos;
los horizontes,
los camposy los nuevos senderos que atravieso!

No llores si me amas

Dame un corazón noble para servir

Oh Cristo para poder servirte mejor
dame un corazón noble, un corazón fuerte
para aspirar por los altos ideales
y no por opciones mediocres.
Un corazón generoso en el trabajo
viendo en el no una imposición
sino una misión que me confías.

Dame un corazón noble para servir

Dios siempre te perdona

Pues bien, Dios también quiere darte a ti su paz. Dios quiere sentirse feliz de perdonarte. Vete a confesarte y dile de todo corazón: Señor, ten compasión de mí que soy un pecador. Gracias, por amarme tanto y haber tenido tanta paciencia conmigo y haberme esperado hasta este momento. Gracias, Señor, dame tu perdón, tu pureza y tu paz. Amén.

Dios siempre te perdona

Padre enséñame a descubrir tu amor

Padre, de todos los beneficios que Jesús nos adquirió con sus sufrimientos, el mayor de todos es que tú seas mi Padre.

Dios mío, fuente de toda vida, creo que eres mi Padre y que soy tu hijo.

Padre enséñame a descubrir tu amor

La muerte y las lágrimas

Para quien tiene fe, la muerte deja de ser un fantasma y se hace condición indispensable para el encuentro del hombre con Dios.

Para quien cree en Jesucristo, la muerte es el inicio de la felicidad eterna, liberación de todas las ligaduras que atan a nuestro cuerpo en la tierra. Es el inicio de todo, y no el “fin de todo”, como infelizmente se atreven a afirmar los incrédulos y materialistas.

La muerte y las lágrimas

Bernard Nathanson, el rey del aborto, se convierte y defiende la vida

En ningún lugar se puede ver mas clara que en Estados Unidos en este momento de la historia la división entre las fuerzas de la «cultura de la muerte» y «la civilización del amor». Las conversiones de Nathanson, primero a la causa pro-vida y luego al cristianismo, son altamente significativas, en cuanto muestras del poder de la evidencia científica y de la oración. Y manifiestan, además, la estrecha conexión que existe entre Dios y la ley natural inscrita por él en la naturaleza humana. Quien reconoce y sigue la ley natural, es muy posible que acabe encontrando a Dios y a la Iglesia.

Bernard Nathanson, el rey del aborto, se convierte y defiende la vida