Búsqueda de: por amor a cristo

Mi Reino No es de Este Mundo – Hno Mariosvaldo Florentino

Jesucristo es un Rey que reina desde la cruz, su corona son las espinas, sus brazos están extendidos, su corazón está abierto y herido de amor. El Hermano Mariosvaldo Florentino medita sobre el reino de Cristo y sus difrencias con los reyes y reinos de este mundo.

Mi Reino No es de Este Mundo – Hno Mariosvaldo Florentino

Vías para Responder al Ateísmo, al Escepticismo y la Indiferencia hacia Dios – Benedicto XVI

Las tres vías para responder al ateísmo, al escepticismo y a la indiferencia hacia Dios, son la contemplación de la belleza de la creación, el descubrimiento de la «aspiración al infinito» que todo hombre lleva dentro de sí, y el testimonio de una fe que nace del encuentro con Cristo.

Vías para Responder al Ateísmo, al Escepticismo y la Indiferencia hacia Dios – Benedicto XVI

«Mi hijo, licenciado en Ateísmo Científico, quiere entrar en el seminario» – Conversión de Andrey Kuraev

«Camarada, ayúdeme: mi hijo, licenciado en Ateísmo Científico, quiere entrar en el seminario»

«Mi hijo, licenciado en Ateísmo Científico, quiere entrar en el seminario» – Conversión de Andrey Kuraev

«O me Suicido o Trato de Creer en Dios» – Conversión de Devin Rose, ex Ateo, ex Protestante

Devin Rose nació en una familia de tradición cristiana, entendiendo con eso que lo eran sólo de nombre. De hecho, en casa le habían inculcado que los hombres provenían de una evolución del «fango original».

«O me Suicido o Trato de Creer en Dios» – Conversión de Devin Rose, ex Ateo, ex Protestante

La Fe en el Catecismo de la Iglesia Católica

La fe es un acto personal: la respuesta libre del hombre a la iniciativa de Dios que se revela. Pero la fe no es un acto aislado. Nadie puede creer solo, como nadie puede vivir solo.

La Fe en el Catecismo de la Iglesia Católica

Bartimeo y la Nueva Evangelización – Benedicto XVI

El milagro de la curación del ciego Bartimeo ocupa un lugar relevante en la estructura del Evangelio de Marcos. En efecto, está colocado al final de la sección llamada «viaje a Jerusalén», es decir, la última peregrinación de Jesús a la Ciudad Santa para la Pascua,

Bartimeo y la Nueva Evangelización – Benedicto XVI