Búsqueda de: dios mio dios mio

¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?

¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado? Hablemos un poco de esta frase de Jesús en la cruz, que contrario a lo que parece, nos muestra a plenitud el amor del Padre por Jesús y por todos nosotros.

¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?

ESTE HIJO MÍO ESTABA MUERTO Y HA VUELTO A LA VIDA – 24 Domingo Tiempo Ordinario

ESTE HIJO MÍO ESTABA MUERTO Y HA VUELTO A LA VIDA

ESTE HIJO MÍO ESTABA MUERTO Y HA VUELTO A LA VIDA – 24 Domingo Tiempo Ordinario

Dios lo Hizo! Restauró mi Matrimonio

Después de dos meses y medio de no ver ni escuchar a mi esposo, él mismo me llamó a mi celular (en medio de un rosario a Mamita María), me pidió que nos vieramos el viernes para hablar.

Dios lo Hizo! Restauró mi Matrimonio

Dios es amor

Los invito nuevamente a que leamos y reflexionemos cuidadosamente la Palabra de Dios, que es la fuerza y alimento de todo aquel que ama a Dios.

Juan nos dice en este fragmento de la Biblia que Dios es amor y que aquel que dice amar a Dios pero no ama a su hermano es un mentiroso. También veremos que “Dios es amor y el que permanece en el amor, permanece en Dios y Dios permanece en él” lo que nos recuerda mucho algunos segmentos del amplio discurso eucarístico de Jesús en Cafarnaúm, precisamente del evangelio de Juan (Juan 6, 22 – 59).

Dios es amor

Dios siempre te perdona

Pues bien, Dios también quiere darte a ti su paz. Dios quiere sentirse feliz de perdonarte. Vete a confesarte y dile de todo corazón: Señor, ten compasión de mí que soy un pecador. Gracias, por amarme tanto y haber tenido tanta paciencia conmigo y haberme esperado hasta este momento. Gracias, Señor, dame tu perdón, tu pureza y tu paz. Amén.

Dios siempre te perdona

Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2018

«Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt 24,12). Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión».

Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2018