Búsqueda de: dios te ama

Mis Ovejas Escuchan mi Voz – Cuarto Domingo de Pascua

Mis ovejas escuchan mi voz y yo las conozco. Ellas me siguen, y yo les doy vida eterna. Nunca perecerán y nadie las arrebatará jamás de mi mano. Aquello que el Padre me ha dado lo superará todo, y nadie puede arrebatarlo de la mano de mi Padre. Yo y el Pad re somos una sola cosa.»

Mis Ovejas Escuchan mi Voz – Cuarto Domingo de Pascua

Cómo Sanar una Infidelidad – Lupita Venegas y Juan Alberto Echeverry

En uno de los desayunos de oración de Mariavisión Lupita Venegas y Juan Alberto Echeverry nos dan una hermosa guía para superar problemas de infidelidad en el matrimonio, tanto si tú fuiste infiel o te fueron infieles a ti.

Cómo Sanar una Infidelidad – Lupita Venegas y Juan Alberto Echeverry

La Pesca Milagrosa – Evangelio Práctico

Después de esto, nuevamente se manifestó Jesús a sus discípulos en la orilla del lago de Tiberíades. Y se manifestó como sigue:
Estaban reunidos Simón Pedro, Tomás el Mellizo, Na tanael, de Caná de Galilea, los hijos del Zebedeo y otros dos discípulos.

La Pesca Milagrosa – Evangelio Práctico

Solemnidad de la Anunciación del Señor

Solemnidad de la Anunciación del Señor (Lunes 8 de Abril)
Libro de Isaías 7,10-14.8,10b.

Yavé se dirigió otra vez a Ajaz, por medio de Isaías, que le dijo:
«Pide a Yavé, tu Dios, una señal, aunque sea en las profundidades del lugar oscuro o en las alturas del cielo.»
Respondió Ajaz: «No la pediré, porque no quiero poner a prueba a Yavé.»

Solemnidad de la Anunciación del Señor

El Señor de la Misericordia – Padre Juan Rivas

El Padre Juan Rivas nos lleva a Polonia, la tierra de Santa Faustina Kowalska la religiosa que recibió los mensajes sobre la Divina Misericordia de Dios.

El Señor de la Misericordia – Padre Juan Rivas

Sin Santidad Nadie Verá al Señor – Salvador Melara

Salvador Melara, expone sobre la importancia de la santidad en la vida del cristiano para lograr la salvación del alma, que es, al final de cuentas, el único objetivo importante en nuestra vida.

Sin Santidad Nadie Verá al Señor – Salvador Melara